La hidratación facial profunda se trata de restaurar los niveles de agua y nutrientes en las capas más profundas de la piel, utilizando activos como el ácido hialurónico, vitaminas y polinucleótidos que reestructuran el tejido, favorecen la regeneración celular y mejoran la calidad cutánea.
Es un tratamiento facial especialmente indicado para pieles deshidratadas, apagadas, con signos de envejecimiento o estrés, o como preparación previa a eventos importantes, gracias a su efecto revitalizante inmediato.
BENEFICIOS PRINCIPALES:
Hidratación profunda inmediata
Piel más densa y la barrera fortalecida
Reparación de piel dañada devolviendo su brillo y luminosidad
Prevención de arrugas y líneas de expresión
Piel más flexible y visiblemente más densa